miércoles, 16 de febrero de 2011
Desnutrición en Salta: falta de políticas
jueves, 10 de febrero de 2011
Facundo Cabral visitó No Hacemos Falta
miércoles, 26 de enero de 2011
Hoy en "No hacemos falta" nos informamos un poco sobre...
martes, 25 de enero de 2011
Félix Díaz y Valentín Suarez en "No hacemos falta"
Valentin Suarez, llegó a Buenos Aires para denunciar un convenio fir
En diálogo con nuestro conductor, Gabriel Levinas, nos ayudaron a entender un poco mas sobre la problematica que los afecta. Uno de los puntos principales, que debería ser primordial es el derecho a tener una identidad, es decir que cada individuo posea un DNI. Es fundamental para que puedan ejercer sus derechos como ciudadanos argentinos.
"La salud negada es una forma de aniquilación" fueron las palabras del propio Valentin, Cacique QOM de Riacho de Oro (Formosa), al referirse al estado en que NO se encuentra la atención médica, ya que para ellos es nula por parte del estado. Sin embargo, días atras, conversamos con la Dra. Cecilia Marzoa, quien junto a un grupo de Medicos del Mundo, le ofrecen ayuda sanitaria y atención médica a los integrantes de la comunidad La Primavera.
miércoles, 24 de noviembre de 2010
Conflicto en la Comunidad La Primavera
La Primavera es una comunidad Qom ubicada en la Colonia de Laguna Blanca de la provincia de Formosa, en donde habitan alrededor de 800 familias. Desde 1940, cuando el Gobierno Nacional firmó el decreto N° 80.513 para reconocer 5000 hectáreas para ser ocupadas como reserva, esta comunidad está luchando por el derecho de habitar las tierras que ancestralmente les pertenecen. A pesar de que en 1985, el gobierno provincial transfirió a la Asociación Civil con personería jurídica que representa a la Comunidad La Primavera más de 5000 hectáreas, los Qom enfrentan diariamente al avance y la ocupación de su territorio por parte de familias criollas, del Parque Nacional Río Pilcomayo y de la Universidad Nacional de Formosa, proyecto iniciado con el total respaldo del Gobierno de la provincia. En total desconocimiento de los derechos amparados por la Ley provincial del aborigen, el artículo 75, inciso 17 de la Constitución Nacional y la ley 26160 de emergencia de la propiedad indígena, las autoridades provinciales han entregado a la comunidad la resolución Nro 110707 del Administrador General Interino del Instituto Provincial de Colonización y Tierras Fiscales de Formosa, Ing. M. Rodríguez, mediante la cual determina, sobre el territorio en disputa, por un lado, que 2.042 hectáreas se subdividan en partes iguales entre los criollos sucesores de Rosario y Ángel Celía y, por el otro, que se entreguen 609 hectáreas a la Universidad Nacional de Formosa. Una de las consecuencias de este conflicto es la permanente amenaza policial de desalojo a numerosas familias toba que viven historicamente allí, el constante amedrentamiento por parte de criollos y la desidia de autoridades como el ICA (Instituto de Comunidades Aborígenes), cuyo Directorio está formado por un presidente elegido por el gobernador que actúa como brazo político del Gobierno Provincial; y tres representantes de las comunidades wichi, qom y pilagá, respectivamente.
Los Celía, una de la familias criollas que ocupan las tierras de los Quom, protagonizan permanentes enfrentamientos. Desde 2008 los aborígenes del lugar han intentado remarcar su territorio para prevenir el avance de esta familia, pero la policía intervino y el líder de la comunidad, Félix Díaz, fue llevado a la comisaría de Laguna Blanca y obligado a firmar, a cambio de su libertad, un acta por el cual debía reconocer la propiedad de las tierras a los Celía. A pesar de esto, la Justicia Federal de Formosa, dictó en septiembre de este año, la orden de “no innovar” sobre el territorio.
Ayer por la mañana, la policia de Laguna Blanca se presentó en la Comunidad, en respuesta a una orden judicial, acompañados por Pedro y Ariel Celía quienes intentaron desalojar sin permiso judicial a una familia toba. Ambos estaban armados y, al producirse el altercado, comenzaron a disparar a la gente de la Comunidad. La policía de Laguna Blanca y el Comisario de la jurisdicción, de apellido Caje, estuvieron presentes durante el ataque, pero no realizaron ninguna acción para detenerlo. Durante el enfrentamiento, algunas de las armas que portaba la policía quedaron en el lugar porque, según declaraciones de la policía, fueron quitadas por los aborígenes mediante forcejeo. Por la tarde, la policia volvió al lugar del conflicto, ubicado a 200 metros de la ruta provincial 86, para intentar “recuperar” las armas. Un nuevo incidente se produjo: la policia comenzó a disparar y tres personas murieron; un policia de la Colonia de Laguna Blanca y Sixto Gómez y Roberto López, ambos miembros de la Comunidad. Varios miembros de la Comunidad fueron detenidos y Félix Díaz se encuentra prófugo. Por otra parte, se presume que dos chicos de la Comunidad Qom se encuentran en estos momentos en la comisaría de Laguna Blanca, pero no se tiene informaciòn sobre su estado de salud.
El ministro de Gobierno de Formosa, Jorge González, defendió la actuación policial, asegurando que los uniformados fueron agredidos al llegar al campo sobre el que pesaba la orden de desalojo, la cual nunca fue presentada a la gente de La Primavera. Sin embargo esta versión fue desmentida no solo por los referentes de la comunidad, sino tambièn por diputados como Silvia Vàzquez (FORJA- Concertación) quien recordó la resolución de la Justicia Federal de Formosa, una medida que fue muy importante para los qom, luego de una lucha intensa y de cuatro meses de corte de ruta.
miércoles, 18 de agosto de 2010
Escuchá el último especial
miércoles, 11 de agosto de 2010
Ayudando a Nacer
¿Qué hacen quienes no pueden concebir? ¿A quién recurren? En nuestro país, el 6% de la población en edad de reproducción tiene problemas de fertilidad, pero no todos pueden acceder al tratamiento.
Los métodos más usuales, aspectos legales y problemáticas éticas. Padres y especialistas hablan del tema.
Especiales de Radio Cooperativa: Ayudando a Nacer
Con Gabriel Levinas y equipo.
Domingo 15 de agosto 18:00 horas.
Radio Cooperativa (AM 770)
miércoles, 28 de julio de 2010
Nota con Pedro Brieger
lunes, 5 de julio de 2010
viernes, 2 de julio de 2010
Desde Cuba: Yoani Sánchez en No hacemos falta
viernes, 11 de junio de 2010
Javier Rodríguez Pardo en No hacemos Falta
Para escuchar el audio del programa haga click en los siguientes links:
lunes, 24 de mayo de 2010
La herencia cultural del Proceso

Por Rodolfo E. Fogwill
Escribí en diciembre que los radicales, en general, no tenían política. Una política radical, a la vista de los primeros movimientos del gobierno recién instalado, era producto de las pesadas circunstancias más que de cualquier proyecto de partido, o de grupo. El Porteño publicó eso en su número de enero produciendo distintos tipos de críticas, enojos y reproches. Pasados cuatro meses, y confirmando el pronóstico que formulaba aquel primer análisis, espero que esta vez los críticos atiendan a la lectura de mis observaciones en lugar de dedicarse al registro de las emociones que algunas frases y subtítulos les puedan despertar. Se trata de analizar la herencia cultural del Proceso en sus relaciones con la política de estos días.
El Proceso no es el proceso
La palabra "proceso" forma parte de aquella herencia cultural. Acuñada por los fundadores del régimen de 1976, su empleo sirve para ocultar un dato indispensable, sin cuyo concurso no se pude entender la situación contemporánea. Hablar del Proceso, es sostener la creencia de que aquello comenzó en 1976 y que concluyó en 1983. Falso: la metodología represiva que pasa por ser un rasgo característico de esos años de Videla a Bignone, no comenzó en 1976 sino en los primeros años de la década: las desapariciones de Martins, Maestre y tantos más, la matanza, -nunca revista-, de Trelew, los operativos de Ezeiza y las actividades de la AAA tienen el mismo signo y la misma función que los operativos de 1977.y 1978. Algo semejante ocurre con la política económica, cuyas raíces se encuentran bien definidas en cuanto a la redistribución por el gabinete de Rodrigo, yen cuanto al endeudamiento externo en todas las políticas bancarias y cambiarias que se sucedieron al cabo de la gestión de Gelbard. Las mismas características del operativo militar de 1976 prueban que el cambio de autoridades fue más un procedimiento administrativo que una "revolución". Revisar la prensa de la época, y el testimonio de la resignada complacencia de parlamentarios peronistas, frentistas y radicales aclararía mucho al respecto.
Más difícil será determinar la verdadera fecha de cierre del Proceso. Para algunos terminó con el interregno de Viola. Para otros, con la movilización del 30 de marzo de 1982, o con la aventura militar del viernes siguiente. No faltan mentirosos: por ejemplo, Athos Fava llega a decir que la democracia actual es el "fruto de la heroica lucha de los trabajadores y el pueblo ..." Estoy convencido de que todo el espectro político tradicional argentino, desde Alsogaray hasta el último diputado herminista, estaría dispuesto a suscribir esta ilusión del secretario del Partido Comunista local. 'Allá ellos. Los historiadores del futuro tendrán que. realizar su tarea entre millones de frases por el estilo, y seguramente acabarán dividiéndose entre quienes piensen que el Proceso dio por terminada satisfactoriamente su tarea histórica de redistribución y dependencia, quienes calculen que sus autoridades resolvieron retirarse ante un diagnóstico general de ingobernabilidad del país, y quienes cínicamente supongan que la banda que tuvo a su cargo la gestión 1976-1983 del largo Proceso de la Argentina se dio por satisfecha con el saqueo realizado por sus principales cabecillas. Faltaría establecer qué fecha han de elegir para la demarcación del verdadero fin del Pro ceso: ¿1985? ¿1989? ¿2004? No se puede conjeturar. Lo cierto es que ha bitamos temporariamente en una etapa "democrática", decidida por el gobierno de Franco, Nicolaides y Hughes sin consultar al señor Athos Fava. Como el empleo de la palabra "proceso", el actual uso de la expresión "democracia" es también una herencia del Proceso: herencia lingüística, cultural, o política. Aunque el partido mayoritario fue objeto de infiltraciones, manipulaciones, proscripciones e internas fraudulentas, hay consenso en que las elecciones de octubre fueron tan "democráticas" como es capaz de resistirlo el país. También sus resultados fueron "democráticos": se impuso la minoría más democrática con el apoyo electoral de otras minorías, no tan democráticas, pero que, siguiendo el estado de ánimo de la junta militar, estuvieron dispuestas a aceptar la democracia como un mal menor.
Habría que determinar si los efectos del cambio de gobierno son también democráticos. En principio, es dudoso que pueda hallarse en el mundo un grupo humano con mayor vocación democrática que el que rodea al doctor Alfonsín. Pero esto es una herencia del Proceso: años de dictadura han llevado a confundir el concepto de democracia -gobierno del pueblo- con los conceptos de libertades y garantías eso que tanto empeño se ha puesto en conceder a
Sucede en bellos países que se dan maña para resolver los conflictos distributivos entre sectores de su economía repartiendo excedentes captados de otras regiones: ese arte de ajustar la moneda, el cambio y las políticas comerciales para que todo siga funcionando como en los tiempos de
¿Qué puede hacer un radical en esta situación? Hay un ejemplo: cuando la realidad de la mesa mal distribuida y la baraja marcada del campo sindical de mostró la inviabilidad de un proyecto literario de legislación, en lugar de hacer la autocrítica de la ilusión cívica que lo animaba, recayó en la crítica de la realidad, como si la realidad pudiese convertirse en una entidad accesible y sensible a las invocaciones del discurso político. Hay más ejemplos: las Fuerzas Armadas, el Fondo Monetario Internacional, la potencia hegemónica del Norte, los precios de la canasta familiar, etc. Cada uno de estos campos arroja una misma enseñanza: la inutilidad de las intenciones que se vuelven contra la apariencia de las cosas, sin operar sobre la verdadera entidad de las cosas - "¿ y cuál es la verdadera naturaleza del imperialismo, de la burocracia sindical, del capitalismo dependiente, de los desequilibrios regionales, de la estructura de los mercados de distribución argentinos ... ?" Podría preguntar un radical a esta altura de mi artículo.
Yo no sé, pero yo no me postulé para administrar la herencia del Proceso, ni me postularía para hacerlo en estas condiciones. En cambio, se que la frialdad popular que respondió al festejo de los primeros cien días, la calidez verbal con que media docena de funcionarios estadounidenses se dirigieron a los funcionarios argentinos, la crudeza del diagnóstico que después de sus diabluras multinacionales decretó el octogenario Prebisch, el rebote legislativo del proyecto sindical, la disparada de los precios, la decepción de los que imaginaban una justicia reparadora a la irreparable guerra sucia, el lento desinflarse del Plan Alimentario Nacional, la vía muerta a la que fueron a parar algunos planes ferroviario-culturales, todo eso y todo lo demás, tiene un denominador común: la inutilidad de la retórica, ese arte que sirve para ganar voluntades en el gratuito acto de votar, pero que impide dominarlas en las costosas operaciones económicas y biográficas que componen la vida de las sociedades. Claro: todo este esquema se derrumba frente a una pregunta típicamente radical: "¿y que pasaría con un gobierno de Luder ... ?" Tiendo a pensar que ni si quiera sería más caótico: sería igual. Luder, como Alfonsín, fue radical, y si su tardía conversión al peronismo le deparó posiciones que difícilmente habría encontrado en su partido de origen, a la vista de sus expresiones y de sus actos, no le brindó mayores enseñanzas. Probablemente la diferencia entre Luder y Alfonsín se resuelva en que uno parecía más dispuesto a compartir el poder con los que se comen las eses finales, y el otro parece más dispuesto a compartirlo con los que se comieron la riqueza del país. Pequeñas diferencias para dos proyectos que se disponían a compartir la, herencia del Proceso: una baraja de naipes marcados que se distribuyen des parejamente entre los ciudadanos. De cualquier forma estamos en una democracia que autoriza a publicar estas reflexiones, y la dictadura militar es cosa del pasado. Otra herencia del Proceso: la expresión "dictadura militar". ¿Hubo una dictadura militar? Todos hablamos de la "dictadura militar". Hasta hay inteligentes que piensan en la dictadura oligárquico-financiera multinacional que comenzó a montarse en 1974 y para nombrarla usa la expresión "dictadura militar", dándole el nombre de una de las instituciones que sirvieron a su política y creando un plano de diálogo en el que la verdad del Proceso se escapa. Ese escape es otra herencia cultural del proceso: una cultura "radical" en la que vive la mayoría del pueblo, y según la cual, el 10 de diciembre, las invisibles murallas de
Mientras, la justicia, en la medida de sus posibilidades, debe dirimir la cuestión de los desaparecidos. Algo desagradable: acabo de recibir una invitación: la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires me convida a participar en el acto de homenaje a Haroldo Conti que se realizará entre el 7 y el 11 de mayo de 1983 en el Centro Cultural San Martín. Evidentemente, no se trata de homenajear a una obra literaria: es un repudio a los "errores" y "excesos", esa cuestión de los "desaparecidos". Otra herencia cultural: este teleteatro del horror montado para enseñar a las nuevas generaciones lo que va a sucederles a quienes intenten transgredir los límites del disenso permitido. "La violencia de arriba genera la violencia de abajo... " repitió un militar, -Perón-, y la violencia de abajo, se vio, determina el delirio del terror de arriba. ¿Qué hace la Municipalidad? Homenajea a las víctimas inocentes que pertenecen al ámbito de las artes sagradas. Un buen tema para ambientar su Feria del Libro y sus exposiciones culturales patrocinadas por la gran industria. El terror de Estado, se ve, no sólo sirve para estimular la industria editorial con temas espectaculares, sirve también para fundar una cultura condenada a rumiar los temas de la inconmensurabilidad del horror, de la impuntualidad de la justicia, y de la impensabilidad de ciertas situaciones límite. Otra herencia cultural del Proceso: la impensabilidad de las situaciones límites de
miércoles, 3 de marzo de 2010
Andalgalá: un reguero de pólvora
Para acceder al artículo haga click en:
http://rambletamble.blogspot.com/2010/03/andalgala-un-reguero-de-polvora.html
viernes, 26 de febrero de 2010
Especial Andalgalá
Para acceder a los audios del porgrama especial sobre Andalgalá, haga click en:
files.me.com/glevinas/1o7f2s.mp3 y files.me.com/glevinas/x4jhl9.mp3
domingo, 21 de febrero de 2010
Conflicto en Andalgalá
Luego de los incidentes y de la represión policial que sufrieron los vecinos de la Asamblea El Algarrobo el lunes 15 de febrero, el pueblo andalgalense sigue de pie y con ganas de luchar. Rosita Farias, maestra y referente del pueblo da un discuso sobre lo ocurrido en la plaza principal del pueblo.
Para acceder al video de la Asamblea de vecinos, haga click en:
http://www.youtube.com/watch?v=_HrM_h0gxzI
lunes, 1 de febrero de 2010
SABADO 30 DE ENERO 9:30 HORAS
Mapuches, tobas, Wichis, diaguitas, onas, guaraníes, tehuelches, atacamas...
Todos ellos estaban antes que nosotros, pero sus tierras fueron saquedas. Hoy existe una ley que debería proteger a las comunidades indígenas, sin embargo ellos siguen luchando por su derecho a la tierra.

Conducen:
Gabriel Levinas y Adriana Amado Suárez
Con la participación de:
Rosa Paichil y Esther Zumilda, de la Comunidad Paichil Antriao de Villa La Angostura
Pablo Asijak, de la Comunidad La Primavera de Formosa
Ramón Minieri, historiador
Patricia Bruyn, abogada de GAJAT
El cuadro falso, el puestito y el poeta
Esto ha pasado muchas veces en la historia, por lo cual el deseo de que se repita resulta ser una fantasía siempre presente en la ávida mente de cualquier marchant. Es ella la clave del engaño con la que cuentan los astutos falsificadores. Y, claro, no hace falta entonces que un gran artista falsifique el Rembrandt, basta con tener a mano a un copista mediocre; la ilusión hará el resto y es así como por 3.000 o 4.000 pesos terminan vendiéndole un cuadro que no vale ni diez centavos. Difícilmente cualquier conocedor, incluso el mismo marchant que fuera timado, con un poco más de distancia y de frialdad, se tragaría el sapo.
Traigo a cuento esta comparación para poder ensayar una suerte de explicación que justifique los motivos por los cuales muchos y queridos intelectuales, periodistas y artistas del llamado progresismo nacional apoyan a un gobierno que ha vetado la ley de los glaciares, que permite el saqueo y destrucción del territorio con la minería a cielo abierto; que protagonizó la escandalosa compra de terrenos a siete dólares el metro cuadrado en El Calafate; la indudable relación entre el ex presidente Kirchner y el crecimiento alarmante del juego en todo el país; la constante apropiación de tierras a criollos y aborígenes en todo el interior por parte de empresarios ligados al poder; la destrucción de todos y cada uno de los organismos de control del Estado, y recientemente, como broche de oro, hemos visto cómo un gobierno de izquierda (según José Pablo Feinmann, para quien a la izquierda de Kirchner no hay nada) considera a la deuda externa como legítima.
Se ve que años de fracasos, desilusiones y esperanzas no realizadas consiguieron que una leve palmada en el hombro desde el poder los llevara a comprar el cuadro falso. Tantas frustraciones y desengaños políticos, tantas ganas acumuladas de que por fin aparezca un gobierno progre, que nos valore, que nos apoye en nuestros viejos sueños de una vez por todas. Ya estábamos poniéndonos grandes. Años esperando el cuadrito de Rembrandt y aparece Kirchner. ¡Y reivindica los setenta!
El Presidente fue el único que escuchó mis consejos, fue el primero en subvencionar mi proyecto cultural después de tantos intentos. Gracias a él nuestro diario, que iba hacia la bancarrota, hoy tiene más publicidad que La Nación. Me puso en Télam. Nadie como él habló de derechos humanos. Nadie como él descolgó el cuadro de Videla de la pared. Ataca a la oligarquía vacuna. ¡Cambió la ley de medios!”.
¡Pero, cumpa! Te olvidas de los fondos de Santa Cruz, de Skanska, de la valija con los 800.000 dólares, la desnutrición infantil…
Mira éstos no son honestos —me interrumpe un gran escritor argentino—, pero los otros, tampoco”; un par de meses atrás el escritor me había aclarado que se llamaba a silencio porque, si bien ya no estaba de acuerdo con la política del Gobierno (son indefendibles decía), tampoco quería hacerle el juego a la derecha.
Un diplomático muy cercano a la Presidenta, cuya presencia el gran escritor no había advertido, escuchó sus aseveraciones, no pudo contenerse y le contestó: “La moral y la honestidad son privilegio de los burgueses, de Perón también se decía que era un chorro”. Me quedé asombrado por tal conversación y, cuando me repuse de ella, recordé que ya otro alto funcionario político me había mencionado este nuevo argumento diseñado para evadir las acusaciones de corrupción: “¡Acá el asunto no es moral, es político!”.
Y sí, es un buen argumento pensé, es indudable que el asunto es político. El problema es que si mientras discutimos de política te afanan la billetera, eso ya deja de ser político.
Advertí también que el escritor no me habló más desde ese día, ya que, si bien es cierto que no quería hacerle el juego a la derecha, parece ser que su silencio tenía doble finalidad, y ésta era que el Gobierno no se enterara tampoco de su disconformidad. Ésta era sólo para amigos progres opositores, off the record, parte de la estrategia de empezar a tomar distancia de los, según sus propias palabras, “indefendibles”. Yo lo había expuesto antes de tiempo hablando mal de los K frente a un ultra-K; no era para difundir.
Nadie puede desconocer el peronismo, sus raíces nacionalistas y populares, su importancia en la creación de una burguesía nacional, la organización de la clase trabajadora y las reivindicaciones sociales. Pero esto no es eso. Néstor Kirchner no es Juan Perón. Amado Boudou no es José Ber Gelbard, Juan Manzur no es Ramón Carrillo. Hugo Moyano no es Cipriano Reyes. José Pablo Feinmann no es Arturo Jauretche. Horacio González no es Leopoldo Marechal. Y Orlando Barone no es Américo Barrios. Todo esto es algo así como algunos trazos, algo del barniz y mucho ocre, suficientes para que el marchand se confunda y compre el cuadro. Pero del nacionalismo de Perón queda muy poco. Esto, definitivamente, no es un Rembrandt.
Sin ánimo de comparar al kirchnerismo con el estalinismo, recuerdo una anécdota del gran poeta ruso Osip Mandelstam, quien leyó entre algunos amigos una poesía que deslizaba críticas al gobierno de José Stalin.
Tú debes mandarme
y yo estoy obligado a ser servicial,
al desdeñar el nombre y el honor
crecí enfermizo y me hice débil.
Prueba el método inventado,
sin rodeos, a la desesperada:
Soy un bolchevique sin partido,
como todos mis amigos,
como ese que no es mi amigo.
Por supuesto al poco tiempo Osip terminó confinado en los Urales. Sus amigos le suplicaron que escribiese algo para denunciar al régimen de Stalin, pero él se negaba sistemáticamente. “No hay que quejarse. Éste es el único país que respeta la poesía: matan por ella. En ningún otro lugar ocurre eso...”, repetía con ironía. Su prestigio fue creciendo al igual que el deterioro de su salud. Otra vez apresado, fue trasladado a Vladivostok. Ya en su lecho de muerte, sus amigos y ahora también su mujer volvieron a insistirle al respecto, y la respuesta del poeta fue: “¿No te das cuenta de que acá en Rusia uno de los pocos que saben leer poesía es José Stalin, por eso me metió preso, ¿cómo voy a hablar mal de él?”.
Los Kirchner pueden enojarse por una caricatura, pero jamás matarían por una poesía. Lo que nos queda por saber es si los integrantes de Carta Abierta serán capaces de reconocer la lista enorme de contradicciones y transgresiones éticas de los Kirchner y, sin soslayarlas, encontrar sustento intelectual y político para seguir apoyando a este Gobierno, con justificaciones que no tengan como único argumento que los otros son peores.
Saber si tienen la honestidad intelectual y el vuelo para darles el filo a sus palabras y, como Mandelstam, bancarse sus convicciones hasta el final. O si, como el Zelig de Woody Allen, cambiarán apasionadamente de discurso según quién les ofrezca otro cuadro de Rembrandt recién salido del horno. Vaya uno a saber; por ahora parece que simplemente le tienen mucho miedo al frío.
viernes, 22 de enero de 2010
Facundo Cabral en No Hacemos Falta

Facundo Cabral y Tom Lupo en No Hacemos Falta.
Para acceder al video, hacer click en:
http://www.youtube.com/watch?v=MpF0BL-z9ww
lunes, 2 de noviembre de 2009
¿Necesitamos un Ejército?
“Un artículo - Adiós a las armas- que discutía, en síntesis, si vale la pena seguir gastando una fortuna en unas fuerzas armadas mal armadas y peor preparadas y que, sobre todo, no tienen ninguna hipótesis sensata de conflicto porque una guerra con los vecinos es impensable y una con Inglaterra es insostenible, o sea: un cuerpo que está ahí porque siempre estuvo ahí, porque los estados tienen ejércitos, por el peso de la tradición y la conservación.”
El secretario de Estrategia y Asuntos Militares, Germán Montenegro, respondía en el programa radial de Miriam Lewin: “la Argentina, que no tiene hipótesis de conflicto a corto o mediano plazo, configura a sus Fuerzas Armadas teniendo en cuenta un escenario de incertidumbre”.
Tanto la posición de Martín como la posición del secretario de defensa adolecen del mismo problema, se percibe en ambos casos la falta de un modelo de país a partir del cual se pueda determinar si es o no necesaria la existencia de un ejército nacional y de ser necesario, cuáles serían entonces las hipótesis de conflicto que ese nuevo país pudiera generar o evaluar como posibles.
Cualquier intento de modificación o eliminación del ejército sería como tirar las herramientas antes de saber que es lo que deseamos construir.
Por mas que Martín sostenga que no quiso hablar de la conducta del Ejército durante la dictadura, el combo en nuestras mentes inevitablemente lo tiene presente y es por ello que me atrevo a decir que, y Martin no lo aclara, el ejército argentino podría aparecer nuevamente como único responsable de las conductas y políticas dictatoriales y represivas. Pero el Ejército argentino no bajó en paracaídas a nuestro país sino que es (y lo digo con vergüenza) el Ejército que supimos conseguir. El Ejército que los civiles fuimos entrenando durante casi un siglo para estos menesteres. No es extraño de Caparrós ponga en ese Ejército la responsabilidad de lo que pasó en nuestro país en la década del '70 y '80. Para que esto sea así debemos olvidarnos de los políticos, empresarios, periodistas e intelectuales que de manera sistemática apoyaron los golpes de Estado. Si la carga de responsabilidades la ponemos solamente en aquellos que portaban un fusil y liberamos de toda culpa al resto de la sociedad, nos garantizaremos los fracasos de siempre.
La entrega de los recursos durante los gobiernos militares fue claramente superada por los gobiernos que lo sucedieron , los militares dieron un buen primer envión pero luego completamos con creces su tarea.
La privatización de YPF, la entrega de nuestros recursos mineros, las utilización inescrupulosa de los campos , el juego con el que se vacía los bolsillos de los más humildes , son solo algunas pruebas irrefutables de ello.
Si el modelo de país es un modelo más justo de distribución de la riqueza, de utilización adecuada y consciente de los recursos naturales, de preservación del medio ambiente, seguramente nuestro país enfrentará para llevar a la práctica estas ideas sencillas, enormes presiones externas y necesitará seguramente de Fuerzas Armadas que respalden dicho proceso. Las hipótesis de conflicto se renovarán de manera automática.
Es fácil y hasta beneficioso, en términos de demagogia periodística, atacar a los milicos. Seguramente intentar aclarar y pedir condena para otros actores que fueron indispensables para realizar el golpe de estado del '76 y carguen con la culpa que les corresponde, nos generaría inconvenientes con más de de un amigo o conocido.
Me olvidaba agregar que Brasil acaba de cerrar una compra con Francia de aviones de guerra por 1.2000 millones de dólares Y gastó en 2008 cerca de 15.700 millones Y este año 23.000 , cifra que piensa duplicar el próximo año. Chile gasta anualmente cinco mil y Perú otro tanto, estos dos paises también anunciaron que duplicarán sus presupuestos. Argentina, siempre a la vanguardia en la política latinoamericana, gasta solo 1.700. Caparrós pensará que si nuestros vecinos ya tienen las armas, seguramente nosotros no necesitaremos las nuestras.
Me viene a la mente un chamamé que cantaba Federico Peralta Ramos compuesto por un correntino para competir y superar a los yankees cuando llegaron a la luna: Tenemos bien escondido en un islote del Iberá, una gran nave espacial entre medio e las espinas.
Una horqueta de ñandubay que nos llenará de gloria, tiraremos el hondazo mas potente de la historia.
Con una Gomera grandota, tirada por cinco mulas, en una pelota de cuero tiramos tres gauchos a la luna.
Nosotros podemos.
Gabriel Levinas.
Para acceder a la nota de M. Caparrós:
http://criticadigital.com/index.php?secc=nota&nid=31633